sábado, 30 de noviembre de 2013

Todas las cosas están compuestas por átomos

El gran físico del Instituto Tecnológico de California, Richard Feynman, dijo una vez que si hubiese que reducir la historia de la ciencia a una frase, ésta sería:"Todas las cosas están compuestas por átomos".
Sobre las dimensiones de un átomo escribe Bill Bryson* en su libro Una breve historia de casi todo
Los átomos son pequeños, realmente diminutos. Medio millón de ellos alineados hombro con hombro podrían esconderse detrás de un cabello humano. Realmente es casi imposible de imaginar, pero podemos intentarlo.
Empieza con un milímetro, que es una línea así de larga: -. Imagina ahora esa línea dividida en mil espacios iguales. Cada uno de esos espacios es una micra. Ésta es la escala de los microorganismos. Un paramecio típico, por ejemplo (se trata de una diminuta criatura unicelular de agua dulce) tiene unas dos micras de ancho (0,002 milímetros), que es un tamaño realmente muy pequeño.
Si quisieses ver a simple vista un paramecio nadando en una gota de agua, tendrías que agrandar la gota hasta que tuviese unos doce metros de anchura.
Sin embargo, si quisieses ver los átomos de esa misma gota, tendrías que ampliarla hasta que tuviese 24 kilómetros de anchura.
Dicho de otro modo, los átomos existen a una escala de diminutez de un orden completamente distinto. Para descender hasta la escala de los átomos, tendrías que coger cada uno de esos espacios de micra y dividirlo en 10.000 espacios más pequeños. Ésa es la escala de un átomo: una diezmillonésima de milímetro. Es un grado de pequeñez que supera la capacidad de nuestra imaginación, pero puedes hacerte una idea de las proporciones si tienes en cuenta que un átomo es, respecto a la línea de un milímetro de antes, como el grosor de una hoja de papel respecto a la altura del Empire State.

*Bryson, Bill: Una breve historia de casi todo, RBA, Barcelona, 2004
http://thisisnthappiness.com/
 

viernes, 29 de noviembre de 2013

Canibalismo y cálculo: una historia oscura del continente blanco

Un explorador de la Antártida puede guardar secretos inconfesables.
Douglas Mawson volvía de la expedición a la Antártida solo, demacrado y congelado. El célebre explorador antártico australiano tenía una terrible historia que contar. Uno de sus miembros del equipo, Belgrave Ninnis, había muerto al caer en una profunda grieta, y el otro, Xavier Mertz, había muerto de inanición y frío. 
Mawson había luchado durante un mes totalmente solo, soportando tormentas de nieve y un frío aterrador; en todas partes fue alabado por esta extraordinaria hazaña de supervivencia. 
Sin embargo, la verdadera historia parece que fue mucho más oscura. Según un nuevo libro escrito por el historiador David Day, se sugiere que Mawson mató deliberadamente de hambre Mertz y luego hirvió su carne y se la comió.
Day también afirma que Mawson tuvo un tórrido romance en tiempos de guerra (en Londres) con la viuda de su antiguo rival, el explorador británico Sir Robert Scott, mientras su esposa e hija lo esperaban de vuelta a Australia. También señala el historiador que el legendario explorador fue un cobarde que esquivó incorporarse a filas al tiempo que instó a los jóvenes a hacerlo.
Mawson - cuya familia se mudó a Sydney cuando era joven - participó como miembro de una expedición a la Antártida en 1907 y 1909. En 1911 se convirtió en el primer australiano en dirigir una expedición al continente helado.
La expedición estaba formada por Ninnis, un joven soldado británico, y Mertz, un suizo ex campeón de esquí, acompañando a Mawson. A las cinco semanas y a 300 kilómetros de la base, Ninnis cayó en una grieta cubierta por la nieve, con seis perros husky, una tienda y un trineo que contenía la mayor parte de los suministros.
Entonces comenzó el largo viaje de regreso y Mawson redujo drásticamente las raciones. Day sugiere que esto lo provocó un pensamiento frío (nunca mejor dicho) y calculador con "la esperanza de que Mertz muriera antes que él y que él podría sobrevivir con las raciones restantes" .
Antes de llegar, registró en su diario que " he hervido todo el resto de [la] carne de perro". Mertz, sin embargo, había disparado al último perro hace dos semanas, lo que sugiere que era poco probable que quedara algo de carne.
De hecho,en 1915, un periodista de EEUU informó que Mawson le había dicho que había considerado comerse a Mertz, pero decidió no hacerlo, ya que "siempre deja un mal sabor de boca" (¿siempre?). Mawson siempre negó haber dicho eso.
Cannibalism and calculation: a dark story from the white continent – Australasia – World – The Independent.
http://www.taringa.net/posts/imagenes/13981402/La-Antartida-un-Bello-Paisaje-Blanco.html

jueves, 28 de noviembre de 2013

La ciencia española y Masson de Morvilliers

España, esta nación hoy paralizada, tiene necesidad de una gran sacudida que la saque del letargo político en que se encuentra. Masson de Morvilliers publicó a finales del siglo XVIII su famoso artículo sobre España en la Encyclopedie. ¿Qué se debe a España? Desde hace dos, cuatro, diez siglos, ¿Qué ha hecho España por Europa?
¿Qué debe la ciencia europea a España? Nada, constató, porque nada puede esperarse de un país que necesita permiso de los sacerdotes para pensar... sus ceremonias religiosas, sus curas, sus frailes han hecho de esta colosal nación un pueblo de pigmeos.
El artículo "Espagne" publicado en la Encyclopédie méthodique provocó una de las polémicas culturales más célebres del siglo XVIII español y originó un verdadero conflicto diplomático entre Francia y España.
Finalmente y para darle la razón, la Inquisición consiguió en 1788 la incautación "mientras se realizaban las correcciones oportunas" de todos los tomos de la Encyclopedie que habían llegado a Madrid.
Artículo incluido en la Geographie Moderne, tomo I, páginas 554-68, de la Encyclopedie Methodique, París, 1782.

Augusto Bebel y los aplausos

Augusto Bebel fue un tornero alemán del siglo XIX y principios del XX que, junto a otros compañeros, fundó la primera organización de la clase trabajadora alemana: el Partido Socialdemócrata (el SPD). Más tarde fue elegido miembro del Parlamento, donde se convirtió en un orador que fustigó duramente a los representantes de la burguesía germana.
En una ocasión, tras haber tenido una brillante intervención en el hemiciclo, fue sorpresivamente aplaudido por los sectores más reaccionarios de la cámara. Bebel, ante la imprevista aprobación por parte de sus enemigos políticos se quedó meditabundo y, rascándose la cabeza, se preguntó:
"¿Ah, viejo Bebel! ¡Qué tontería habrás dicho para que esta gentuza te aplauda!"

miércoles, 27 de noviembre de 2013

Los higos y Fernández Flores

Durante la 1ª Guerra Mundial, en la que España se mantuvo neutral, se produjo un aumento de  precios de los productos de primera necesidad que provocó una crisis casi continua entre los años 1916 y 1917. Como ocurre en cualquier momento crítico, -y me acuerdo ahora de muchos remedios mágicos a la actual- las soluciones propuestas fueron variopintas y, a veces, pintorescas.
Fernández Flores contaba, con su corrosivo estilo, la siguiente anécdota: 
Recordará usted que esto de la escasez y la carestía de las susbsistencias era algo para lo que no se encontraba solución.
Cuando el gobierno de Dato se decidió a crear la Comisaría de Abastecimientos, el estado del país era terrible. Y en esto andaba cuando se tuvo noticia de que el ilustre político liberal señor Royo Villanova había inaugurado su cátedra de la universidad de Zaragoza con una lección acerca de las subsistencias...
La gente supuso que se trataría de una divagación más. Pero no: el señor Royo llevaba la idea salvadora, tan sencillo como lo del huevo de Colón: no comer. Es decir, comer muy poquito, casi nada, una pequeñez, una migajita... Pero el señor Villanueva comprendió que no bastaba la teoría, con ser genial, sino que era preciso ofrecer un ejemplo. Y el ejemplo fue él mismo. El señor Royo, en un momento emocionante que nunca podrán olvidar los que lo vieron declaró:
- Aquí, donde me veis, llevo cuatro días comiendo medio kilo de pan y docena y media de higos cada veinticuatro horas.
Hubo un rumor de admiración. Algunas señoras sollozaron.
- Pero no me compadezcáis -añadió-: esos alimentos bastaban para producir en mi organismo 2548 calorías...
Otro rumor prolongado. Un cesante incrédulo gritó:
- ¡Que las enseñe!
- Con esas calorías -siguió el señor Royo- tuve sobrado vigor para el trabajo y una salud admirable. ¿Y sabéis cuánto había gastado en mis refacciones...? Treinta y cinco céntimos diarios: veinticinco en el pan y diez en los higos.
Terminada la conferencia, los presentes fueron desfilando cerca del señor Royo para felicitarle y palparle a la vez, con objeto de convencerse de que aún tenía carne sobre los huesos.
Cuando supo lo ocurrido en Zaragoza, el señor Dato mandó llamar al señor Alas Pumariño y, ya en su despacho, le dijo:
- ¿Se enteró usted de lo que hizo Royo Villanova?
- Sí, señor.
- Comprenderá usted que no podemos dejarle a un liberal la gloria de haber resuelto la cuestión de las subsistencias desde la oposición. Sería la crisis; sería la caída del partido. Usted tiene que hacer algo más sensacional, como comisario. ¿Es usted capaz de vivir con diez higos diarios?
- No, señor.
- ¿Y con doce?
Alas Pumariño suspiró:
- Tampoco.
- ¿Ni siquiera con diecisiete...? Coma usted un higo menos que Royo Villanova y estamos salvados.
Alas Pumariño dejó caer los brazos:
- ¡No puedo, no podré jamás!
Cuando el señor Alas salió del despacho del señor Dato ya no era comisario de Abastecimientos.
 
Wenceslao Fernández Flórez

martes, 26 de noviembre de 2013

Fermor y el gato

Patrick Leigh Fermor, posiblemente el mejor autor de literatura de viajes en lengua inglesa, tuvo una apasionante vida llena de acción y pasiones.
Con 18 años decidió caminar a lo largo de toda Europa, desde Hoek van Holland hasta Constantinopla. Leigh Fermor inició su viaje el 8 de diciembre de 1933, cuando Hitler acababa de llegar al poder en Alemania, con unas pocas ropas, el Oxford Book of English Verse y un volumen de las Odas de Horacio.
Durmió en refugios de pastores, graneros y cabañas, pero también en las casas de campo de la aristocracia y la alta burguesía de Europa Central. A lo largo de su viaje escuchó muchas historias y oyó muchos lenguajes.

http://thisisnthappiness.com/post/278515176/kehoe
Llegó a Constantinopla el 1 de enero de 1935 donde continuó su viaje a lo largo de Grecia. Allí se enamoró del país y de su idioma.
En uno de sus libros, El tiempo de los regalos, el escritor cuenta el origen de un dicho marinero de la región de Mani, el profundo sur griego.

Parece que hubo una vez en que un capitán de barco, preocupado por la gran cantidad de ratas que infestaban su navío, llamó a un sacerdote y le pidió que llevase a cabo el servicio especial para deshacerse de ellas. Se entonaron los cánticos apropiados y el sacerdote roció de agua bendita el barco, de proa a popa. Embolsándose la tarifa habitual, aseguró al capitán que ya no tendría más problemas con esos bichos: el rito jamás había fallado. "Pero hay una cosa", dijo el cura. "¿Qué cosa padre?". El sacerdote inclinó su barbada cabeza hacia la oreja del marino y le susurró: "Consíguete un gato".
 

lunes, 25 de noviembre de 2013

Los cuentos de Charles Perrault: erotismo y terror


Charles Perrault (1628-1703) se hizo célebre por recoger antiguos relatos de la tradición popular francesa y adaptarlos a los gustos refinados de la corte de Luis XIV. Para lograrlo, tuvo que suavizar la crudeza de las versiones originales, cuyo contenido era especialmente violento, escatológico y sexual. Además, Perrault añadió a las historias algún toque de humor y también unas moralejas al final de cada cuento.
Pero, a pesar de los retoques, los cuentos de Perrault estaban basados en historias realmente espeluznantes de asesinos en serie, canibalismo, castigos inhumanos e infanticidios. Además, el escritor conservó algunos elementos poco decorosos e, incluso, escandalosos (como el incesto), que, en ocasiones, eran reforzados en las moralejas. Y es que las narraciones adaptadas por Perrault no pertenecían a la literatura infantil sino a la literatura oral del campesinado francés, que recogían en estos duros relatos las realidades, los miedos y necesidades de su época.


En la tradición popular, por ejemplo, Caperucita llegaba a beber la sangre de la abuela y a comer trozos de su carne, engañada por el lobo. Perrault eliminó el canibalismo pero mantuvo las connotaciones sexuales de la historia:
Caperucita Roja se desvistió y se metió en la cama. Allí se sorprendió mucho de ver cómo resultaba ser su abuela sin ropa
La sensualidad del cuento de Caperucita se acentúa en la moraleja del cuento:
Vemos aquí que los niños -y sobre todo las niñas bonitas, elegantes y graciosas- proceden mal al escuchar a cualquiera, y que no es nada extraño que el lobo se coma a tantos. Digo el lobo, pero no todos los lobos son de la misma calaña. Los hay de modales dulces, que no hacen ruido ni parecen feroces o malvados y que, mansos, complacientes y suaves, siguen a las tiernas doncellas hasta las casas y las callejuelas. ¡Y ay de quien no sabe que estos melosos lobos son, entre todos los lobos, los más peligrosos!

Tampoco introdujo un final feliz en el cuento porque, en su versión, no aparece ningún cazador (que se introdujo en el siglo XIX):
Caperucita, por ser una niña desobediente, ocasionó la muerte de la abuela y también ella fue devorada por el lobo.


Sin duda, uno de los cuentos más terroríficos de Perrault era Barba Azul, el asesino en serie que va degollando a sus sucesivas esposas, cuando se atreven a desobedecer la orden de no entrar en una habitación cerrada (en la que mantiene los cadáveres ensangrentados de todas ellas):
Al principio no vio nada, porque las ventanas estaban cerradas; después de un rato empezó a ver que el piso estaba todo cubierto de sangre coagulada, en la que se reflejaban los cuerpos de varias mujeres muertas y colgadas a lo largo de las paredes. Eran todas las mujeres que Barba Azul había desposado y a quienes había degollado una tras otra.

En Pulgarcito, aparte de justificarse que los padres se deshagan de sus hijos por su situación de extrema pobreza, hay algunos pasajes realmente duros. A través del engaño de Pulgarcito, el ogro mata a sus siete niñas:

Fue -el ogro- en seguida a la cama de las niñas donde, tocando los gorros de los muchachos:—¡Ah! — exclamó— ¡aquí están nuestros mozuelos! trabajemos con coraje.Diciendo estas palabras, degolló sin trepidar a sus siete hijas. Muy satisfecho después de esta expedición, volvió a acostarse junto a su mujer… El ogro, al despertar, dijo a su mujer:—Anda arriba a preparar a esos chiquillos de ayer.Muy sorprendida quedó la ogresa ante la bondad de su marido sin sospechar de qué manera entendía él que los preparara; y creyendo que le ordenaba vestirlos, subió y cuál no sería su asombro al ver a sus siete hijas degolladas y nadando en sangre. Empezó por desmayarse (que es lo primero que discurren casi todas las mujeres en circunstancias parecidas)
Pulgarcito también roba a la esposa del ogro todas sus posesiones, a pesar de que se había compadecido de ellos y los había acogido cuando estaban perdidos y hambrientos.

En Las hadas, una madre viuda echa a sus dos hijas de la casa por diferentes motivos: la buena terminará casándose con un príncipe pero la mala sufrirá el castigo de expulsar un sapo y una culebra con cada palabra que pronuncie. Por si esto no fuera suficiente, acabará muriendo, abandonada por todos:
En cuanto a la hermana, se fue haciendo tan odioso que su propia madre la echó de la casa; y la infeliz, después de haber ido de una parte a otra sin que nadie quisiera recibirla, se fue a morir al fondo del bosque

En Piel de asno, el rey viudo quiere contraer matrimonio con su bella hija para cumplir el juramento que le hizo en su lecho de muerte a la reina (no volver a casarse si no encontraba una mujer más hermosa y “mejor formada” que ella):

La joven princesa, llena de virtud y pudor, creyó desfallecer ante esta horrible proposición. Se echó a los pies del rey su padre, y le suplicó con toda la fuerza de su alma, que no la obligara a cometer un crimen semejante.
El rey, que estaba empecinado con este descabellado proyecto, había consultado a un anciano druida, para tranquilizar la conciencia de la joven princesa. Este druida, más ambicioso que religioso, sacrificó la causa de la inocencia y la virtud al honor de ser confidente de un poderoso rey. Se insinuó con tal destreza en el espíritu del rey, le suavizó de tal manera el crimen que iba a cometer, que hasta lo persuadió de estar haciendo una obra pía al casarse con su hija.


Y en Grisélidis, el rey somete a todo tipo de vejaciones a la pastora con la que se ha casado, para cerciorarse de su sumisión y lealtad incondicionales. Para poner a prueba a su esposa llegará, incluso, a repudiarla y a plantearse el matrimonio con la hija (aunque se trate sólo de un engaño que no se hace realidad).

Todos estos cuentos en la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes:

domingo, 24 de noviembre de 2013

Un impuesto de un siglo para una guerra de tres meses


La guerra entre EEUU y España empezó y acabó en 1898. El conflicto armado se produjo entre los meses de mayo y julio (aunque la paz se firmó en diciembre) y supuso una derrota aplastante del ejército español. El gobierno de Estados Unidos implantó entonces un impuesto a las llamadas telefónicas de larga distancia, con el único objetivo de sufragarla, pero los norteamericanos han seguido pagándolo hasta ahora.

Para sorpresa de muchos, resulta que han estado más de un siglo recaudando dicho impuesto hasta que alguien, en 2005, se dio cuenta y decidieron realizar una devolución en la declaración de la renta equivalente al importe pagado durante el año anterior.



La revista satírica The spoof propone que ya que se ha estado tanto tiempo recaudando, tal vez lo mejor sería utilizar ese dinero para el fin que fue recaudado y que el gobierno declare la guerra a España.

Aparte de bromas, el Congreso promulgó el denominado "impuesto al consumo de lujo" en 1898 (1 centavo por llamada telefónica en 1898), cuando sólo existían unas pocos miles de líneas telefónicas en el país. Fue derogada en 1902, pero se volvió a aplicar 1914, para pagar por la Primera Guerra Mundial, y se convirtió en permanente.
Finalmente, ya en el año 2006, se presentó en el Congreso un proyecto de ley para derogar el impuesto de la Guerra de Cuba.

sábado, 23 de noviembre de 2013

Los prostíbulos y el arzobispo de Canterbury

Con ocasión de un viaje que el arzobispo de Canterbury hizo en 1905 a Nueva York, sus secretarios le avisaron de que tuviese cuidado con la prensa americana. El prelado los tranquilizó diciéndoles que estaba acostumbrado a tratar con periodistas.
Al llegar a Nueva York se celebró, en el mismo trasatlántico en que el arzobispo viajaba, una conferencia de prensa.
Uno de los periodistas le preguntó:
¿Qué piensa Vuestra Eminencia de los prostíbulos de los barrios del este de Manhattan?
El arzobispo quedó perplejo un momento y preguntó a su vez:
¿Hay prostíbulos en los barrios del este de Manhattan?
Al día siguiente, la prensa de Nueva York titulaba en primera página:
“Primera pregunta del arzobispo de Canterbury al llegar a Nueva York: ¿Hay prostíbulos en los barrios del este de Manhattan?”

Esta historieta suele utilizarse en las escuelas de periodismo para ejemplificar la forma en que palabras colaterales pero impactantes y de ambigua interpretación pueden desviar el foco informativo de lo que en principio debía ser el principal hecho noticiable.
Lo cuenta
Carandell, Luis: Se abre la sesión. Barcelona, Planeta, 1998

viernes, 22 de noviembre de 2013

Gatos y ratones. La tierra de los ratones de Tommy Douglas

"Esta es la historia de un lugar llamado Mouseland [la tierra de los ratones].
Mouseland era un lugar donde todos los pequeños ratones vivían y jugaban, nacían y morían. Y ellos vivían de la misma manera que tú y que yo. Incluso tenían un Parlamento y cada cuatro años tenían una elección. Caminaban rumbo a las urnas y votaban.
Algunos de ellos incluso obtenían alguna ventaja, una ventaja que recibían cada cuatro años. Como tú y como yo. Y cada día de elecciones todos los pequeños ratones acostumbraban ir a las urnas y elegían un gobierno. Un gobierno integrado por enormes y gordos gatos negros..."
video
Fábula política difundida por Tommy Douglas, activista y político norteamericano, elegido en 2004 como "El canadiense más grande de todos los tiempos". Reconocido como el principal impulsor del paso del sistema de salud canadiense al modelo de asistencia sanitaria universal.

jueves, 21 de noviembre de 2013

El chiste más viejo del mundo

El chiste más viejo del mundo data del año 1.900 antes de Cristo y sugiere que el humor escatológico era tan popular antes como ahora, según un estudio divulgado por la británica Universidad de Wolverhampton.
Según la investigación, que recopila las diez gracias más arcaicas, la broma en cuestión se refiere a un proverbio, que se supone provocaba las carcajadas de los sumerios, dice: "Algo que nunca ha ocurrido desde tiempos inmemoriales: una joven mujer tirándose un pedo sobre las rodillas de su esposo".
Ese chiste encabeza la lista de las diez bromas más antiguas, encargada por el canal de televisión Dave a la Universidad, que ha empleado dos meses rastreando los anales de la historia en busca de chistes pretéritos.
En segundo lugar aparece una broma datada en 1.600 a. C. acerca de un faraón, supuestamente el rey Snofru, que reza así: "¿Cómo entretienes a un faraón aburrido? Haces navegar sobre el Nilo una barca cargada de mujeres jóvenes vestidas sólo con redes de pesca y le pides al faraón que vaya a pescar".
Ese chiste puede leerse en el llamado "Papiro de Westcar", un texto egipcio que reúne cuentos mágicos y se guarda, desde 1866, en el Museo Egipcio de Berlín.
Un chiste de la antigua Roma tiene bastante más mala leche. Cuenta que el emperador Augusto estaba viajando por su imperio cuando se encontró con un hombre que se le parecía mucho. Impresionado, le preguntó: “¿Puede ser que tu madre trabajara de sirviente en palacio?” “No, su majestad,” respondió este,“pero creo que sí mi padre”
Los expertos de Wolverhampton también han encontrado la broma británica más antigua, que se remonta al siglo X y afirma: "¿Qué cuelga del muslo de un hombre y quiere meterse en un agujero en el que a menudo se introduce? Respuesta: Una llave".
Otro viejo chiste británico. Un peluquero pregunta a un rey: “¿Cómo quiere que le corte su cabello?” Este le contesta: “Callado”.
El estudio "muestra que las bromas han variado a lo largo de los años, dado que algunas han tomado el formato de pregunta y respuesta, mientras que otras son proverbios ingeniosos o acertijos", dijo su autor, Paul McDonald, profesor de la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales de la Universidad de Wolverhampton.

"Pero lo que todas comparten es una disposición a abordar tabúes y un punto de rebeldía", puntualizó el profesor, al agregar que los "juegos de palabras modernos" y el "humor escatológico" ya figuraban en los chistes identificados en la investigación.

viernes, 15 de noviembre de 2013

Distancias astronómicas

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En muchas ocasiones, cuando en Geografía estudiamos los planetas, el sistema solar y las galaxias, hablamos sobre distancias que nos resultan difíciles de asimilar. Richard Dawkins* en su libro La magia de la realidad nos propone una excelente manera de aproximarnos a esta cuestión mediante un modelo a escala. Yo voy a utilizarlo simplemente modificando los escenarios.
Imagina que estás en un estadio de fútbol, pongamos por ejemplo el estadio Ramón de Carranza, en Cádiz.
Te sitúas en el centro del terreno de juego y colocas un balón en el punto central, desde donde se inician los partidos. El balón representa al Sol.
Camina después unos 50 pasos (25 metros) en dirección a una de las porterías. Estarás en una posición intermedia entre el punto central y la portería. En ese punto coloca un grano de pimienta. El grano de pimienta representa el tamaño de La Tierra y su distancia al Sol.
Para mantener la misma escala, tendrías que cortar en tres un grano de arroz. Ese tercio de un grano de arroz será la Luna y lo colocaremos a cinco centímetros del grano de pimienta.
Ahora vamos a colocar la estrella más cercana al Sol, Próxima Centauri, manteniendo la misma escala.
Sería un balón de balonmano (es más pequeña que el Sol) y la situaríamos a unos 6.500 kilómetros de distancia... más o menos la distancia entre Cádiz y Kandahar (Afganistán).

Cádiz - Kandahar

* Dawkins, Richard: La magia de la realidad. Espasa, Barcelona, 2011.

miércoles, 13 de noviembre de 2013

Dionisio de Siracusa

Durante el siglo IV antes de Jesucristo, Siracusa (colonia griega en Sicilia) llegó a tener casi medio millón de habitantes. Dionisio fue su dirigente más tiránico e instruido.
Realizó una política igualitaria y consiguió que su Ciudad-Estado fuese la más avanzada de su época. Cuando distribuyó las tierras que les quitó a los grandes terratenientes, no hizo distinciones entre ciudadanos y esclavos, entregándoselas imparcialmente a éstos y a aquellos. En varias ocasiones, estando el Estado sin dinero, anunció que la diosa Deméter se le había aparecido para reclamar que todas las damas de Siracusa depositasen sus joyas en el templo. Cualquiera que estuviese tentado a desobedecer la orden divina se las tendría que ver con la policía humana de Dionisio.

Cuando el filósofo pitagórico Fincias, condenado a muerte por él, le pidió un día de permiso para ir a su casa, fuera de la ciudad, a ordenar sus asuntos, Dionisio consintió con tal que dejase como rehén a su mejor amigo. Damón, el amigo de Fincias, se presentó confiadamente y Fincias llegó en el plazo convenido. Dionisio, en vez de hacerlo matar, pidió humildemente ser admitido en la amistad de ambos, que le había conmovido.

Dionisio tenía un cuñado, Dion, muy bien relacionado con los principales filósofos de la época. De hecho, había una relación muy estrecha entre Platón y Dion.
A instancias de Dion, Dionisio invitó a Platón a Siracusa. Éste aceptó la oferta y fue a la isla el año 388.
Platón, más filósofo que diplomático, le pareció a Dionisio insoportable. Tan mal le cayó que, a pesar de haberlo invitado, se deshizo de él vendiéndolo como esclavo en la plaza pública de Siracusa. 
Dion, por supuesto, no dejó que terminara así la invitación. Él y otros amigos suyos compraron a Platón y lo embarcaron de nuevo hacia Atenas, de donde no debió salir. Lo acompañó a Atenas y allí se hizo su discípulo y estudió en su Academia unos años. Luego se volvió junto a su poderoso cuñado.
Narran los historiadores la anécdota de un vecino de Siracusa que, deslumbrado con el esplendor de que vivía rodeado Dionisio, le pidió participar de su mesa y ocupar su lugar, sólo por unas horas. Dionisio aceptó y lo sentó a su mesa, en su sillón.
Cuando el huésped, de nombre Damocles, estaba cenando observó que todos los demás comensales miraban por encima de su cabeza. Al levantar la vista, observó con horror que una espada pendía sobre su sitial, atada al techo con una estrecha y fina cerda.
Al quejarse del peligro a Dionisio, éste le hizo saber que su vida era lujosa, sí, pero que también él estaba sometido a múltiples amenazas, y que si quería parecerse a él, debía parecerse en todo. 
Desde entonces, es famosa la expresión "la espada de Damocles" para señalar una amenaza grave que está latente y puede desencadenarse en cualquier momento, aunque no se suele decirse que la idea fue de Dionisio*.
En otra ocasión, condenó a trabajos forzados en las minas al poeta Filoxeno, que había criticado sus versos. Luego se arrepintió, lo llamó y ofreció en su honor un gran banquete al final del cual leyó otros versos e invitó a Filoxeno a juzgarlos. Filoxeno se levantó y, haciendo un signo a la guardia, dijo: “Llevadme a la mina”.

martes, 12 de noviembre de 2013

Libertad de prensa, marionetas y putas (intelectuales)

John Swinton, periodista y editorialista de New York Times, dijo en 1880 durante una cena homenaje a los periodistas, en un brindis por la independencia del periodismo: "No hay independencia, somos las herramientas y vasallos de hombres ricos detrás del escenario.
Somos las marionetas, ellos tiran de la cuerda y nosotros bailamos. Nuestros talentos, nuestras posibilidades y nuestras vidas son propiedad de otros hombres. Somos putas intelectuales".
Más de 130 años después poco ha cambiado.
En los consejos de casi todos los grandes medios se sientan directamente consejeros del sector financiero. Para poner un ejemplo de esta simbiosis está el que los editores de La Vanguardia y La Razón son a su vez vicepresidentes de CaixaBank y del Banco Sabadell, respectivamente. El Cuarto Poder ya no debe lidiar con la presión del sector financiero: ya es directamente el sector financiero.
Lo dijo hace poco y con mucha claridad el presidente de Ecuador, Rafael Correa: "Desde que se inventó la imprenta, la libertad de prensa es la voluntad del dueño de la imprenta".
 
http://www.solidaridad.net/noticia/8012/no-hay-libertad-de-informacion-quien-paga-manda
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lunes, 11 de noviembre de 2013

Cortar cabelleras

El objetivo final de las guerras entre los pueblos aborígenes norteamericanos raramente consistía en la aniquilación del enemigo, el botín era lo más importante: caballos, esclavos, mujeres, niños, etc.
La parte mas importante del enemigo era su cabeza y era un trofeo de guerra muy importante para algunas tribus. En otras, como la Cheyenne, eran los testículos. Sin embargo, la cabellera era una forma muy práctica de indicar el triunfo sobre el adversario, era fácil de quitar, pesaba poco y podía ser un adorno.
Esta bárbara costumbre parece que fue instituida por primera vez en América alrededor del año 1630 por William Kieft, gobernador del antiguo territorio de Nueva Holanda. Los holandeses fueron los primeros y los más espléndidos a la hora de pagar las cabelleras de indios hostiles a ellos. La práctica de cortar cabelleras se difundió rápidamente entre los indios y en los territorios coloniales de ingleses y franceses.
De hecho, quienes lo extendieron por buena parte del interior norteamericano fueron los mercenarios del ejercito francés, ya que los franceses exigían a los guerreros nativos presentar el cuero cabelludo de cada indio muerto para poder cobrar la recompensa. Los pieles rojas empezaron a aplicar el mismo método copiándolo de los colonizadores para causarles el mismo efecto.
Veinte años antes de la Declaración de Independencia de los EEUU, una proclama del parlamento de Massachusetts, del 3 de noviembre dde 1755, declaraba a los indios Penobscot "rebeldes, enemigos y traidores" y ofrecía una recompensa "por cada cabellera de indio macho traído... de cuarenta libras. Por cada cabellera de cada mujer india o joven macho de menos de doce años que se matase... veinte libras..." En esa misma época, en Pensilvania se pagaban unos ciento treinta dólares por la cabellera de un indio  y cincuenta por la de una india.
Las primeras referencias que existen del corte de cabelleras son del pueblo escita en el siglo V aC. Pueblo considerado por los griegos como salvaje y sanguinario: "tomaban la sangre de su primera víctima en una batalla, vestían con cueros cabelludos humanos y usaban cráneos humanos como vasijas". Algunos autores consideran que entre los godos, los francos y los anglosajones  existía esta costumbre sangrienta.

 
* Existen historiadores como James Axtell que afirman que los pueblos nativos americanos sí conocían esta técnica con anterioridad a la llegada de los europeos. Axtell sostiene que existen pruebas arqueológicas, pictóricas y lingüísticas que corroboran su teoría.                                        
 

domingo, 3 de noviembre de 2013

La amenaza roja: la propaganda anticomunista

Apenas transcurridas 24 horas de que estallara la Revolución rusa de 1917, un número importante de estados europeos orientaron sus esfuerzos propagandísticos a denunciar el recién nacido régimen bolchevique y asimilarlo a través de los medios de comunicación con el "desorden social y moral". Esta intensa batería publicitaria anticomunista, iba generalmente acompañada de fuertes campañas antisemitas en Alemania y el Reino Unido, donde la toma del poder por los revolucionarios bolcheviques es atribuida "a una organización judía internacional".

En Francia, a iniciativa del Estado Mayor y de los gobiernos de derechas, se atacaba a los comunistas en nombre de la defensa del imperio colonial, por atentar contra la seguridad del Estado. El ministro del Interior francés, Albert Sarraut, proclamó en 1927: "El comunismo, ¡ése es el enemigo!".
En agosto de 1929, con el fin de impedir la realización de una jornada revolucionaria contra la guerra, André Tardieu, que ocupaba entonces el cargo de ministro del Interior, ordenó proceder al arresto preventivo de los dirigentes del Partido Comunista Francés. En el transcurso del invierno de 1938-1939, serán más de un centenar de directores de periódicos franceses los que exigían la prohibición del PCF.
 
También en  los años de la Guerra Fría, la amenaza comunista fue tomada muy en serio. 
A veces la publicidad rozaba  planteamientos psicóticos y delirantes.
"Los empleados pierden el respeto por una empresa que no ofrece unas instalaciones dignas para su comodidad".
Es posible pero ¿significa eso que van a convertirse en asesinos bolcheviques porque las toallas de papel en el trabajo son ásperas? Al parecer, esto fue un verdadero peligro en los años cincuenta y sesenta. Afortunadamente, la introducción masiva de toallitas blandas evitó la revolución comunista en el mundo occidental.
Desde otro frente, los encubiertos comunistas de Liverpool hipnotizaban a las personas con sus revolucionarias canciones y ayudaron a difundir el mensaje subversivo.
Nikita Khrushchev era conocido por escribir sus letras.



Nuestro objetivo en la guerra fría no es conquistar o someter por la fuerza un territorio. Nuestro objetivo es más sutil, más penetrante, más completo. Estamos intentando, por medios pacíficos, que el mundo crea la verdad.(…) A los medios que vamos a emplear para extender esta verdad se les suele llamar ‘guerra psicológica’. Es la lucha por ganar las mentes y las voluntades de los hombres”.
Dwight D. Eisenhower, Presidente de los Estados Unidos 1953-1961.


Puede parecer solo una curiosidad pero en EEUU todavía se sigue utilizando la palabra socialista como insulto.