lunes, 20 de marzo de 2017

Profecía autocumplida


Una profecía autocumplida consiste en una predicción que suscita un comportamiento tal en las personas que terminará provocando efectivamente el resultado que, según se había pronosticado, habría de producirse por otras causas. Los individuos creen erróneamente que la realidad precede a su creencia cuando es su creencia —infundada, por cierto— lo que da forma a la realidad.
El concepto de Robert K. Merton de profecía que se autorrealiza deriva del teorema de Thomas, que dice que "si una situación es definida como real, esa situación tiene efectos reales".
En otras palabras, la gente no reacciona simplemente a cómo son las situaciones, sino también, y a menudo principalmente, a la manera en que perciben tales situaciones, y al significado que le dan a las mismas. Por tanto, su comportamiento está determinado en parte por su percepción y el significado que atribuyen a las situaciones en las que se encuentran, más que a las mismas situaciones "materiales o reales". Una vez que una persona se convence a sí misma de que una situación tiene un cierto significado, y al margen de que realmente lo tenga o no, adecuará su conducta a esa percepción, con consecuencias en el mundo real.
En un experimento clásico muy conocido, Robert Rosenthal y Lenore Jacobson seleccionaron al azar estudiantes en una escuela de primaria, después de realizarles  una serie de tests de inteligencia. Sin embargo,  indicaron a sus profesores que, debido a las altas capacidades de los alumnos elegidos, tendrían grandes mejoras académicas durante el curso. El análisis de los resultados académicos y las mediciones de los tests realizados ocho meses después, demostró que el rendimiento de los alumnos elegidos durante el curso mejoró considerablemente. En el aula se dio lo que se conoce en psicología como profecía autocumplida, es decir, las creencias del profesor acerca de las capacidades de sus alumnos originaron conductas que el mismo profesor esperaba. No sólo las expectativas positivas o negativas del docente pueden afectar al comportamiento del alumno sino que, además, pueden afectar al nivel intelectual del mismo.


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sábado, 18 de febrero de 2017

Zenón y Filemón

Zenón de Ci­tio fue el fun­da­dor del es­to­icis­mo. La es­cu­ela es­to­ica se ins­ta­ló en un lu­gar lla­ma­do el «Pór­ti­co pin­ta­do» y de ahí re­ci­bió su nomb­re, pu­es «pór­ti­co» en gri­ego es «stoa». 
Se­gún los es­to­icos, exis­te una es­pe­cie de ley uni­ver­sal o des­ti­no que ri­ge to­dos los acon­te­ci­mi­en­tos. Na­da de lo que ocurre es­ca­pa a es­ta ley, que pa­ra el­los se con­fun­de con la Ra­zón uni­ver­sal.
Entre las co­sas que Ze­nón de Ci­tio pre­di­ca­ba es­ta­ban el auto­do­mi­nio de las pa­si­ones y el de­sa­pe­go de los bi­enes ma­te­ri­ales. 
Pu­es bien, co­mo los dis­cí­pu­los de Ze­nón eran muc­hos, Fi­le­món, un comediógrafo, pa­ro­dió su en­se­ñan­za con es­tas pa­lab­ras: 
«¡Qué ext­ra­ña fi­lo­so­fía es és­ta, en la que hay un maestro que en­se­ña a te­ner hamb­re y tan­tos discípulos lo es­cuc­han ex­ta­si­ados! ¡Yo, co­mo mu­er­to de hambre, si­emp­re he si­do auto­di­dac­ta!»
González Calero, Pedro: Filosofía Para Bufones. Ariel, Barcelona, 2007

jueves, 16 de febrero de 2017

Cioran no existe

Cuenta Sa­va­ter en su En­sa­yo sob­re Ci­oran que du­ran­te al­gún ti­em­po con­si­de­ró la po­si­bi­li­dad de escribir su te­sis doc­to­ral sob­re un fi­ló­so­fo ine­xis­ten­te, al que ima­gi­na­ba dis­cí­pu­lo de He­rác­li­to y viviendo en la Ate­nas del pe­rí­odo he­le­nís­ti­co. Fi­nal­men­te, aban­do­nó la idea y aca­bó esc­ri­bi­en­do su te­sis sob­re Ci­oran. Pe­ro, pu­es­to que el fi­ló­so­fo ru­ma­no ape­nas era co­no­ci­do en Es­pa­ña por aqu­el en­ton­ces, em­pe­zó a ex­ten­der­se en los cír­cu­los uni­ver­si­ta­ri­os el ru­mor de que es­te fi­ló­so­fo no exis­tía en re­ali­dad, si­no que era una in­ven­ci­ón de Sa­va­ter.
Savater en­ton­ces le esc­ri­bió una car­ta a Ci­oran dán­do­le no­ti­ci­as de el­lo: «Por aquí di­cen que us­ted no exis­te». Ci­oran, que si­emp­re proc­la­mó la ina­ni­dad de la exis­ten­cia y la idea de que lo me­j­or de to­do se­ría no ha­ber na­ci­do, le res­pon­dió con una no­ta de la­có­ni­co hu­mor: «¡Por fa­vor, no les des­mi­en­ta!».
Pedro González Calero: Filosofía para bufones, Ariel, 2007.
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domingo, 22 de enero de 2017

El Efecto Zenón Cuántico

Ya sabemos que Aquiles tenía un problema a la hora de alcanzar a una tortuga en una carrera. Pero además de eso tenía problemas para disparar flechas.
Esta nueva paradoja de Zenón con la flecha podemos resumirla así:
Todo lo que ocupa un espacio exactamente igual a su tamaño en un instante de tiempo está en reposo. Por lo tanto en cada instante de tiempo la flecha está en reposo y no puede escapar del espacio que ella ocupa. De ahí podemos concluir que la flecha no se mueve.
El truco aquí está en considerar que el tiempo está, en cierto sentido, compuesto por instantes puntuales y discretos en los que la flecha no se mueve y por tanto el movimiento no se produce. La flecha está congelada.
Pero esta es otra historia.
En un grupo de investigación del NIST (National Institute of Standards and Technology, de Colorado) se realizó un experimento donde se puso a prueba el llamado efecto Zenón cuántico.
Seleccionaron unos iones 30 y los pusieron en un estado de energía determinado. Los iones tienen algunos estados de energía permitidos; para hacer un símil, es como un podio de las olimpiadas que constara sólo de dos escalones. La primera posición será la de máxima energía y la segunda, la de mínima energía.
Para que el ion pueda subir o bajar en el podio tiene que absorber o emitir luz (fotones).
Lo que hicieron en este experimento fue exponer a unos miles de iones a una fuente de luz —en este caso particular, eran microondas—. Al cabo de 256 milisegundos realizaron la observación y todos los iones se habían colocado en la primera posición del podio.
Al iniciar el experimento la probabilidad de encontrar los iones en la segunda posición era de un 100% y al finalizar los 256 milisegundos lo que obtenían era una probabilidad del 100% de encontrarlos en la primera posición. Entremedio simplemente podemos imaginar que la probabilidad iba disminuyendo en la segunda posición y aumentando en la primera.
Lo que hizo el grupo de investigación del NIST fue observar la transición a los 128 milisegundos, y de nuevo a los 256 milisegundos (cuando se suponía que ya habían subido todos a la primera posición del podio). Sin embargo, lo que encontraron en esta última medición fue que sólo el 50% de los iones habían conseguido realizar la transición a la primera posición.
¿Qué podía haber frenado al resto de los iones a subir al primer puesto?
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El efecto Zenón cuántico lo explicaba: al hacer la medición a la mitad del proceso, muchos de los iones se encontraban camino del primer escalón del podio. Al ser observados se tuvieron que definir (como en el experimento de la doble ranura: o bien izquierda, o bien derecha) y puesto que estaban más cercanos a la segunda posición, se localizaban en ella. De ese modo, después de esta primera medición, la transición tenía que volver a empezar. Al medir por segunda vez los iones —después de los 258 milisegundos— sólo un 50% habían logrado subir a la primera posición.
Emocionados, los científicos repitieron el experimento con más mediciones entremedio consiguiendo, acorde con las predicciones teóricas del efecto Zenón cuántico, que cada vez menos iones finalizasen la transición a la primera posición del podio.

La conclusión a la que llegaron era prometedora. Se puede «congelar» el cambio de un sistema cuántico —y mantenerlo en el estado deseado— simplemente midiéndolo muchas veces.
Pero la física cuántica nos sorprende aún más cuando se descubre que en la mayoría de las ocasiones en las que uno mide repetidamente sobre un sistema cuántico en lugar de frenar su evolución, la acelera. A esto se le denomina efecto anti-Zenón cuántico.

sábado, 21 de enero de 2017

Las mentiras de Benjamín Franklin

En el almanaque Poor Ridiard's, bajo el nombre de Richard Saunders, Benjamín Franklin predijo, mediante un estudio astrológico, la muerte del editor de un almanaque rival, Titan Leeds.
Cuando pasó la fecha, Leeds insistió en que estaba vivo. Y lo estaba, pero a pesar de tamaña evidencia Saunders continuó insistiendo en su muerte hasta que ésta finalmente se produjo mucho después de lo predicho.
Franklin escribió entonces, con total descaro, que los amigos de Titan Leeds por fin habían aceptado su muerte.
Y Franklin siguió mintiendo.
En 1730 publicó la historia de un juicio a un brujo y una bruja a los que sometieron a la prueba de comparar su peso con el de la Biblia (los brujos, como es sabido, tienen menos entidad que la Biblia y por lo tanto pesan menos).
Primero fue en una balanza, en la que los juzgados pesaron más, después arrojaron a los tres al agua: brujo, bruja y Biblia flotaron, lo que era una prueba de la culpabilidad de los dos primeros. Para asegurarse, los jueces decidieron que debían hacer la prueba estando los brujos desnudos, para lo cual, con cristiana clemencia, decidieron posponer el juicio hasta que hiciera buen tiempo.
Esta historia completamente inventada se publicó en la Pennsylvania Gazette, cuyo director era el propio Franklin.
En otra ocasión escribió el capítulo 51 del Génesis, que en la versión aceptada por la Iglesia tiene sólo 50. En este episodio Abraham ofrece refugio a un extranjero, pero lo expulsa después de que éste afirma tener otro dios. Yahveh se aparece a Abraham y le afea la conducta diciendo que, en cualquier caso, tiene que dar cobijo al extranjero.
Las mentiras de Franklin tenían casi siempre un carácter educativo: con otro engaño atacó la esclavitud, y para ello creó un escrito en el que un tal Sidi Mehemet Ibrahim de Algeria, un siglo antes, defendía la esclavitud de los cristianos con los mismos argumentos que usaban los esclavistas en el siglo XIX.
También defendió la igualdad de derechos para ambos sexos. Una tal Polly Baker, acusada de fornicación y con cinco pequeños cuerpos del delito que probaban su falta, hizo un emotivo discurso al final del último juicio. Los argumentos eran que para la fornicación son de uso dos personas, pero sólo se castiga a la mujer; que ella sola cuidaba a sus cinco hijos; que sus acciones no dañaban a nadie; y que el primer amante había sido, precisamente, un magistrado.
El excepcional discurso de Polly fue recogido por un periodista, posteriormente reproducido en todo el mundo y desde entonces citado con frecuencia para defender la igualdad entre los sexos. Posiblemente, si se hubiese fijado bien en el nombre de aquel primer reportero, el mundo hubiese sido más cauto, pues era el propio y mentiroso Benjamín Franklin quien, una vez más, se había inventado el discurso de arriba abajo.

http://ibaiacevedo.com/pictures/yo-me-quedaba
http://grant.photogrvphy.com/winners-gallery/photogrvphy-grant-2016/fine-art/hm/48
https://es.wikipedia.org/wiki/Benjamin_Franklin

lunes, 16 de enero de 2017

La presa de Assuan

En 1970 se terminó de construir en Egipto la presa de Assuan, un proyecto que presentaba algunas cifras fuera de lo común, entre las cuales destacaba el precio: 1.000 millones de dólares.
La intención era regular por primera vez el ritmo de crecidas del Nilo y conseguir una central eléctrica.
Los efectos de las peligrosas inundaciones y las terribles sequías quedaron mitigados. Además, con una producción hidroeléctrica de 10 000 GWh/año, la presa ha llegado a generar (en los años finales de los sesenta) la mitad de la electricidad necesaria para el consumo de todo Egipto (alrededor del 10% en 2010) y permitió la conexión eléctrica en la mayoría de los pueblos egipcios.
Sin embargo, los efectos agrícolas y medioambientales fueron desastrosos.
La fertilidad de las tierras que antes anegaba el río decreció porque no se conseguían los fertilizantes que el Nilo proporcionaba de forma natural. Muchos agricultores tuvieron que abandonar sus tierras. Para proporcionar fertilizantes artificiales hubo que instalar industrias que consumieron parte de la electricidad que producía la presa, pero también su producción se había quedado muy por debajo de las expectativas: sólo cuatro de las diez turbinas entraron en funcionamiento.
Además, el millón de toneladas anuales de fertilizantes artificiales no consigue sustituir los cuarenta millones de toneladas que el flujo del Nilo depositaba antes de la «mejora». Por otra parte, el agua que procede de la presa tiene una concentración más alta de sal, con lo que es inadecuada para muchos cultivos.
http://sobreegipto.com/2009/01/09/gran-presa-de-asuan-un-poco-de-historia/
Así, las consecuencias medioambientales han sido numerosas: sedimentación excesiva aguas arriba, erosión aguas abajo, desaparición de especies animales que efectuaban migraciones a lo largo del río, destrucción y salinización del delta del Nilo (la reducción del caudal del río ha causado que las aguas saladas del Mar Mediterráneo penetren en el terreno a lo largo de la costa cercana a la desembocadura), disminución de la productividad en las pesquerías, emigración de animales marinos al suprimirse la barrera de la salinidad, subida del nivel freático de las aguas en las vegas cercanas, contaminación del río provocada por los fertilizantes, herbicidas y pesticidas.
Otra de las consecuencias negativas para la población ha sido el aumento de riesgo sanitario puesto que los canales de riego agrícola y los márgenes del lago Nasser son el hábitat perfecto para animales que transmiten enfermedades, tales como el mosquito de la malaria (mosquito Anopheles) y los caracoles que propagan el parásito de la bilharziasis (Schistosoma sp.) La esquistosomiasis se ha extendido porque, antiguamente, cuando el Nilo se secaba morían los caracoles portadores del parásito. Ahora los caracoles están vivos todo el año y la enfermedad se extiende a buena parte de la población.

https://es.wikipedia.org/wiki/Presa_de_Asu%C3%A1n
http://www.nilo.one/presa/presa.htm

sábado, 14 de enero de 2017

Entrelazamiento y superposición

Todos reconoceréis en este dibujo un cubo representado en dos dimensiones.
Pero este esbozo tiene una particularidad: si dejáis que vuestro cerebro interprete las tres dimensiones espaciales podéis visualizar cómo la cara frontal del cubo es o bien el cuadrado de la izquierda o bien el de la derecha. Ambas interpretaciones son igual de correctas. Vuestra percepción del cubo puede ir variando, pero nunca podréis ver las dos caras al mismo tiempo.
Si ahora os pedimos que tapéis el dibujo con la mano y os preguntamos: ¿cuál de las dos partes es la frontal?, no podréis darnos una respuesta, pues sin verlo —sin colapsarlo— el cubo se encuentra en una superposición: ambas caras están al frente y al final simultáneamente.
Por supuesto que en este caso no se produce una superposición cuántica, pero es un buen ejemplo sobre la percepción que nos puede ayudar a comprenderla.
Ahora complicaremos el juego para entender el entrelazamiento.
Dibujaremos dos cubos como el anterior. Al observarlos nos sucederá lo mismo, pero en esta ocasión, cuando interpretamos que el cuadrado izquierdo está al frente del primer cubo, automáticamente el segundo cubo se comporta igual, y viceversa. Están entrelazados. Sin embargo, al taparlos con la mano ambos vuelven a estar indefinidos.
Imaginad ahora que rompéis esta página por la mitad. Uno de los cubos os lo quedáis vosotros y el otro lo enviáis a un amigo lejano. Si estas ilustraciones siguiesen las normas cuánticas del entrelazamiento, cada vez que observaseis el cubo que os habéis guardado y determinaseis qué cara es la frontal, vuestro amigo vería exactamente la misma que vosotros. Existiría una correlación perfecta. Así funciona el entrelazamiento cuántico.

Fernández-Vidal, Sonia: Desayuno con partículas. Plaza y Janés. Barcelona. 2013
http://www.sticksandstonesagency.com/txt-stefan/#&gid=1&pid=8

jueves, 12 de enero de 2017

¿Cuál fue el primer idioma?¿De dónde vienen las lenguas? La gran migración que cambió Europa hace cinco mil años

La Torre de Babel es un intento de dar respuesta a una pregunta muy real: ¿Cuál fue el primer idioma y por qué hay ahora tantos?
El siguiente vídeo de TED Ed muestra una breve historia de cómo las lenguas evolucionan, cómo los hablantes de una misma lengua pierden el contacto entre sí y poco a poco se produce deriva lingüísticamente en diferentes direcciones.
Lo más interesante no es simplemente cómo llegamos a tener varios idiomas sino cómo determinamos, sin el beneficio de una máquina del tiempo, que las lenguas modernas están relacionadas. Para ello, los lingüistas comparan un gran número de palabras en diferentes idiomas, en busca de similitudes que no pueden ser explicadas por otros factores, tales como la onomatopeya (la palabra para el gato es algo así como "miau" en varios idiomas, pero es probable que haya una razón obvia para ello) o préstamos (la palabra para el té en la mayoría de lenguas es algo así como te o cha , pero todos parecen tener su origen en las rutas comerciales).
Similitudes que son evidencias sólidas de un ancestro común pueden no verse en un primer momento. Por ejemplo, al comparar palabras  inglesas como father, foot, far y five con las antiguas palabras griegas que significan lo mismo: pater, podos, per y pente, se ve claramente que los términos ingleses comienzan con un sonido "f", mientras que los griegos antiguos comienzan con un sonido "p". Cuando se ensamblan toda una serie de paralelismos sistemáticos como este a través de varios idiomas, se puede empezar a averiguar cuál es el antepasado común, conocido como protolenguaje.
Un misterioso grupo de seres humanos irrumpió desde el este en Europa occidental hace 4.500 años, con tecnologías tales como la rueda y un lenguaje que consideramos como el antepasado de muchas lenguas modernas.
Existen vestigios de estos emigrados orientales en los genomas de casi todos los europeos contemporáneos, según investigadores que analizaron los datos del genoma de casi 100 antiguos europeos. Los primeros Homo sapiens en colonizar Europa eran cazadores-recolectores que llegaron de África, a través de Oriente Medio, hace unos 45.000 años.
La arqueología y el ADN antiguo sugieren que los agricultores del Medio Oriente comenzaron su flujo hacia Europa hace 8.000 años, en sustitución de los cazadores-recolectores en algunas áreas y mezclándose con ellos en otras. Pero el año 2015, un estudio de los genomas de antiguos y actuales habitantes europeos encontró eco no sólo de estas dos ondas procedentes de Oriente Medio, sino también de un tercer grupo enigmático que podría venir de más al este. De hecho, cerca del 25% de la población actual de la Península Ibérica parece tener sus raíces genéticas en estas poblaciones del este de Europa.
Para acotar aún más los orígenes de este linaje fantasma, un equipo dirigido por David Reich, genetista evolutivo y de la población en la Escuela de Medicina de Harvard en Boston, Massachusetts, analizó el ADN nuclear de los cuerpos de 69 personas que vivieron en Europa hace entre 8000 y 3000 años. También examinaron los datos del genoma publicados anteriormente de otros 25 antiguos europeos y también los de Ötzi, el hombre de hielo de 5.300 años que fue descubierto en la frontera entre Italia y Austria.
Su análisis confirmó la llegada de los agricultores del Medio Oriente a Europa hace unos siete u ocho mil años.
https://www.flickr.com/photos/pedrocallealta/
Pero el equipo también encontró la prueba de una migración previamente desconocida, varios miles de años más tarde. ADN recuperado de los pastores de la estepa que vivían en el oeste de Rusia hace unos 5.000 años resultó muy parecido al de los individuos de 4.500 años de edad, procedentes de Alemania, que eran parte de un grupo conocido como la cultura de la cerámica cordada.
Los pastores, llamados los Yamnaya, vivían en la actual Rusia y Ucrania y representan "una migración masiva en el corazón de Europa desde su periferia oriental", afirman Reich y su equipo.
Los ancestros de los Yamnaya sobreviven en diversos grados en los genomas de los europeos contemporáneos, con los grupos del norte, como noruegos, escoceses y lituanos como vínculo más fuerte. La extensión geográfica de la migración Yamnaya no está clara, ni su naturaleza. Pero el equipo de Reich dice que es posible que los inmigrantes orientales sustituyeron totalmente a las poblaciones existentes en Alemania.
Además, los investigadores sostienen que los Yamnaya importaron al menos parte de la familia de lenguas indoeuropeas a Europa. El origen de estas lenguas - que incluyen las lenguas eslavas, romances y germánicas, así como muchas de las lenguas que se hablan en el subcontinente de Asia meridional-, está envuelto en polémica.
Algunos investigadores dicen que estas lenguas se extendieron a través de los agricultores de Oriente Medio hace unos 8.500 años. Pero Reich y su equipo dicen que los datos son más coherentes con la "hipótesis de la estepa", según la cual los pastores que vivieron alrededor de los mares Negro y Caspio propagaron los idiomas alrededor de 6.000 años atrás, después de la domesticación del caballo, la producción de herramientas y armas de bronce más eficaces y la invención de la rueda, que les permitieron viajar grandes distancias y controlar nuevos espacios.

miércoles, 11 de enero de 2017

Aristóteles y Platón (y los dientes)

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Aristóteles fue el discípulo más aventajado de Platón, superando muchas veces en sabiduría a su maestro. Por otra parte, había ciertas cosas en la filosofía de Platón con las que no comulgaba, especialmente su Teoría de las Ideas, que consideraba errónea. Aristóteles no veía motivo para admitir la existencia de las Ideas, de las esencias como realidades separadas de las cosas sensibles. Cuando tuvo que elegir entre ser fiel a lo que él consideraba como cierto y la fidelidad al maestro, sentenció: “Soy amigo de Platón, pero soy más amigo de la verdad”. 

Platón debió sentirse molesto por el distanciamiento de su discípulo o, al menos, así lo refiere una leyenda según la cual Platón afirmó en una ocasión: Aristóteles nos tira coces, como hacen los potrillos con sus madres, olvidando que los han parido.

Claro que una cosa son las críticas y otra las calumnias, a las que ni Aristóteles ni Platón fueron aficionados aunque sí víctimas de ellas. En cierta ocasión, alguien comentó a Aristóteles que había quien le calumniaba a sus espaldas, a lo que el filósofo contestó:
-No estando yo presente, como si me quiere azotar. 

El trabajo filosófico de Aristóteles contrasta claramente con el de Platón, pues se mostró mucho más interesado que él en la re­co­gi­da y cla­si­fi­ca­ción de da­tos. Ade­más, no só­lo or­ga­ni­zó y cla­si­fi­có las dis­tin­tas ra­mas del sa­ber cien­tí­fi­co, sino que fun­dó una nu­eva cien­cia, la ló­gi­ca, cent­ra­da en el es­tu­dio de las for­mas del pen­sa­mien­to correcto.

Pero, aun­que Aris­tó­te­les fue uno de los po­cos fi­ló­so­fos griegos que se in­te­re­sa­ba por la obser­va­ción em­pí­ri­ca, lo cierto es que tam­bién él pri­vi­le­giaba el pa­pel del pen­sa­mien­to pu­ro. Pre­ci­sa­men­te por no comp­ro­bar al­gu­nas de sus es­pe­cu­la­ciones co­me­tió al­gu­nos erro­res de bul­to. Así, por ejemp­lo, afirmó que, entre las cabras, los cerdos y los hu­ma­nos, los in­di­vi­duos de sexo fe­me­ni­no te­nían me­nos dien­tes que los de se­xo mas­cu­li­no. A pro­pó­si­to de ello, Bertrand Rus­ell comenta­ba en to­no de broma:
-Se casó dos veces, ¡pe­ro nun­ca se le ocur­rió exa­mi­nar la den­ta­du­ra de sus esposas pa­ra compro­bar su hi­pó­te­sis!
https://www.instagram.com/weisstub/
González Calero, Pedro: Filosofía Para Bufones. Ariel, Barcelona, 2007

lunes, 9 de enero de 2017

Popeye y el hierro

https://www.taringa.net/post/info/18322613/El-humor-slapstick.html
El mito de Popeye ha tenido a varias generaciones sometidas a una alimentación muy baja en hierro. Durante los primeros meses de la Segunda Guerra Mundial las autoridades sanitarias estadounidenses detectaron un fuerte incremento de anemias ferropénicas entre los niños. El experto encargado de buscar un alimento rico en hierro leyó un informe alemán que contenía una errata de imprenta, la coma en la cifra se había movido un punto decimal hacia la izquierda o, lo que es lo mismo, multiplicaba por 10 la cantidad de hierro que realmente se encuentra en las espinacas: de 4 miligramos por cada 100 gramos pasaba a tener 40. 
Pero además el hierro de las espinacas es de un tipo (hierro no hemo) que se absorbe en menor proporción que en otros alimentos. El resultado es que de 200 gramos de espinacas el cuerpo sacará 0,8 miligramos de hierro, y esto sólo en condiciones óptimas. De esta manera, para obtener la cantidad diaria recomendada (10 miligramos para hombres, 15 para mujeres) necesitaríamos ingerir como mínimo 2.500 gramos de espinacas si pertenecemos al sexo masculino y 3.750 si pertenecemos al femenino. 
Si quieres hierro, come almejas, mejillones, cereales integrales, hígado de ternera, pistachos o lentejas. Y come también espinacas, que son un buen alimento (aunque no te pongas como Popeye).

domingo, 8 de enero de 2017

La tortuga de Zenón


http://thisisnthappiness.com/post/154684564004/wild-in-the-streets
Zenón de Elea, discípulo de Parménides, ha pasado a la historia de la filosofía como el iniciador de la dialéctica, entendida como el arte de la discusión y el triunfo sobre las tesis del adversario. Zenón debía estar ya un poco harto de que tantos filósofos tomaran por absurdas las tesis de su maestro, quien había defendido que el ser es uno, y no múltiple, y que permanecía eternamente inmóvil.
Pidió que imaginásemos una carrera entre Aquiles “el de los pies ligeros” y una tortuga. También supongamos que Aquiles le concede una ventaja inicial de varios metros a la tortuga. Pues bien, según Zenón, Aquiles nunca podrá alcanzar a la tortuga, pues mientras él recorra la distancia que le ha dejado de ventaja a la tortuga, ella recorrerá un nuevo trecho, y mientras Aquiles recorra ese nuevo trecho la tortuga recorrerá otro nuevo, y así sucesivamente. Aquiles, por tanto, nunca alcanzará a la tortuga.
Evidentemente, Zenón no pensaba que esto fuese cierto o que fuera imposible mostrar el movimiento, sino que era imposible demostrar racionalmente su existencia.
El argumento de Zenón parte de la hipótesis de que el espacio sea infinitamente divisible e intenta reducir esa misma hipótesis al absurdo. 
http://www.portraitsofgirls.com/12-natural-wonders-2017/
Agustín García Calvo en sus Lecturas presocráticas escribe que el razonamiento de Zenón no sería sino una manera de formular “la contradicción insuperable entre dos necesidades que necesariamente padecemos, la de contar, en cuanto a ser, con una oposición privativa, sin transiciones, entre lo que es una cosa y lo que no es y la de contar, en cuanto a haber, con una continuidad, esto es, una gradación innumerable (o interminablemente innumerable) de la cuantía”.
Suele decirse que la moderna teoría matemática desarma definitivamente los argumentos de Zenón, gracias al uso de los cálculos basados en el concepto de paso al límite.
Lo curioso, señala García Calvo, es que esos cálculos fueron inventados precisamente para resolver las aporías de Zenón.
De manera que, veinticinco siglos después de su creación, la tortuga de Zenón sigue vivita y coleando.
Hace unos años, Rafael Sánchez Ferlosio le dedicaba esta simpática seguidilla:
 
    Caminito de Elea va una tortuga,
    con veinticinco siglos en sus arrugas.
    Zenón me llamo;
    si veis venir a Aquiles,
    que apriete el paso.
https://www.saatchiart.com/art/Photography-Approaching-Storm/17596/1163767/view
https://www.instagram.com/p/BO_iwLojMcb/
http://www.portraitsofgirls.com/12-natural-wonders-2017/
http://thisisnthappiness.com/post/154684564004/wild-in-the-streets
https://www.lensculture.com/articles/jim-casper-111-new-street-photography-discoveries#slide-41
González Calero, Pedro: Filosofía Para Bufones. Ariel, Barcelona, 2007

sábado, 7 de enero de 2017

Los monos y las bananas

En 1967 un equipo de científicos liderado por Stephenson realizó el siguiente experimento: encerraron a cinco monos en una jaula, en cuyo centro situaron una escalera con unas apetitosas bananas en lo más alto.
El mono más espabilado y rápido enseguida se aventuró a subir los peldaños para hacerse con el botín. En ese mismo instante, los científicos rociaron al resto de los monos, que estaban en el suelo, con chorros de agua helada.
Al cabo de poco tiempo, los monos dedujeron que cada vez que uno de ellos subía a por las bananas, los que quedaban abajo recibían, como castigo, el chorro de agua fría.
Como resultado del aprendizaje, cada vez que alguno hacía el ademán de subir por la escalera, el resto se lanzaba encima del aventurero y se ensañaban con él para disuadirle de que llevase a cabo su hazaña.
Con el tiempo ninguno de los monos se atrevía a subir la escalera, a pesar de la tentación de las bananas.
En ese momento, los científicos decidieron cambiar a uno de los monos. El recién llegado, al ver las fantásticas frutas, se dispuso a subir la escalera. El resto de los monos lo bajaron rápidamente, propinándole una buena paliza. Después de intentarlo en otras ocasiones y recibir palizas una y otra vez, el nuevo integrante del grupo cesó en su empeño, pese a que nunca entendió el porqué de tantos golpes.
Un segundo mono fue sustituido, y ocurrió exactamente lo mismo. En esta ocasión, el primer sustituto se apuntó con entusiasmo a propinarle la paliza al novato.
Los científicos fueron cambiando uno a uno a los monos hasta que no quedó ninguno de los originales. Cinco monos que habían cejado en su empeño de subir a por las bananas, y que además golpearían al que se atreviese a ir a por ellas, a pesar de no haber recibido jamás un chorro de agua fría.
Ninguno de ellos conocía, por tanto, la razón por la que "no se podía" subir la escalera.
Este experimento ratifica lo que la experiencia (ver la entrada de Los elefantes) la teoría política (el concepto de la hegemonía de Gramsci resulta incómodamente cercano) y otras experiencias de psicología social  (ver Indefensión aprendida) habían subrayado: las tradiciones, percepciones, explicaciones, valores y creencias de un grupo llegan a ser vistos como leyes de validez universal o de referencia en la sociedad cuando no son más que costumbres y normas instauradas por el uso y por su eficacia como instrumento de control.

Fernández-Vidal, Sonia: Desayuno con partículas. Plaza y Janés. Barcelona. 2013

lunes, 2 de enero de 2017

El tamaño del átomo

"Ésta es la visión que tenemos de un átomo, ¿verdad? En realidad esta ilustración no está, ni mucho menos, a escala. Imaginemos que el núcleo del átomo fuese del tamaño de una pelota de tenis de mesa. Si la colocásemos en el centro de un gran estadio de fútbol, el electrón sería más pequeño que la punta de un alfiler y daría vueltas alrededor de la última grada. Todo lo demás, porterías, asientos, césped, etcétera, estaría completamente vacío.
Si pudiésemos agrupar todos los átomos que forman la humanidad, los de todos y cada uno de los seres humanos que habitamos el planeta, si juntásemos las partículas que forman esos átomos, quitando el espacio vacío entre ellas, toda la especie humana cabría en un simple terrón de azúcar."
En la mecánica cuántica, el electrón no sigue un solo camino, se sitúa aquí y allí, en una región alrededor del núcleo que se llama la nube electrónica u orbital atómico. 
Los orbitales del electrón pueden adoptar diversas formas características dependiendo de la naturaleza del átomo. Esta forma del orbital atómico define el tamaño del átomo. 
Así, el diámetro de la nube electrónica alrededor del núcleo, es decir, el diámetro de todo el átomo es del orden de 0,1 nanómetro o una diez mil millonésima parte de un metro. Un átomo es tan pequeño que se podrían alinear 10 millones de átomos en un milímetro.
*Fernández-Vidal, Sonia: Desayuno con partículas. Plaza y Janés. Barcelona. 2013
Bryson, Bill: Una breve historia de casi todo, RBA, Barcelona, 2004